miércoles, 31 de mayo de 2017

LOS FORMATOS MUSICALES: VENCIENDO EL MITO DEL INTERNET Y SOBREVIVIENDO EL PASO DEL TIEMPO

La industria de la música ha tenido varios altibajos en los últimos años. Para nadie es un secreto que con la invasión del Internet en cada uno de los hogares, se ha vuelto más fácil conseguir los temas más predilectos para ser escuchador en un computador, Tablet o celular. Lo anterior ha llevado al cierre de más de una compañía de discotiendas alrededor del mundo. Empresas como Prodiscos, Tower Records, Discos Bambuco, han pasado a ser solo un recuerdo para las personas que nos empiezan a salir más de una cana en el cabello y en la barba, hablo de las personas que nos pasaron por delante los treinta años de vida.

Otro de los gremios duramente golpeados por esta situación, ha sido los músicos y todos aquellos que derivan de esta forma de arte. Básicamente porque se ha tenido que replantear las formas de adquirir dinero para sobrevivir en este oficio, el cual cada día se ha vuelto más complicado existir y vivir de él. Lo anterior no aplica para artistas de gran “target” como Shakira, Lady Gaga y demás que pertenecen a la categoría de artistas populares, de gran reconocimiento alrededor del mundo. Lo anterior gracias a su supuesto “talento”, que en muchos casos, han sido grandes obras de ingeniería digitalizada, pero con poca sustancia. Dicha manera como se ha encaminado la industria en los últimos años, ha sido duramente criticada por artistas como Charly García, quien ha hecho grandes obras para la posteridad, que aún siguen siendo recordadas por las jóvenes generaciones. Esto es la prueba más fehaciente que existe sobre la esterilidad que vive este arte actualmente.

Después de este panorama poco alentador que se vislumbra con los factores en contra que se tienen para comprar un disco compacto, un LP, o un cassette, vemos que la industria se reinventa de formas, que las estrategias de mercadeo más osadas, no han podido borrar de la faz de la tierra, y es que poco a poco, estamos volviendo a la época de disfrutar las emociones que da para los melómanos consumados las 24 horas del día, adquirir una producción física de nuestros cantantes favoritos. En este artículo no voy a hablar de estadísticas de ventas, sino de emociones personales que muchos tendrán en común, con ese anhelo de” comprar música”, que solo se podría comparar con ver a nuestros artistas en vivo.

Para ser corto el relato, hasta los años 2000 aún seguía siendo un negocio adquirir compactos de música, fuera la categoría que fuera, porque aparte del sonido que se puede reproducir aun en los actuales equipos de sonido, venía con aditamentos bastante atractivos, como el diseño de las caratulas, las fotografías y las letras de las canciones impresas, sentías que era tu disco, tu manera de ser, tu identidad, y todo ello embragaba de felicidad, aparte de la sensación de no poder esperar llegar a la casa para colocarlo, disfrutar y cantar.
Indudablemente el paso de la tecnología llego a hacer mella en los sentimientos de los melómanos, conformándonos solo con descargar las canciones, y tenerlas alojados en nuestro computador, coleccionando de esta manera muchos títulos, pero no prestándoles demasiada atención, y si le adicionamos que en muchos casos es gratis, con el tiempo se vuelve menos interesante y se carece muchas veces de esa identidad que solo la "melomanía" puede producir. Este flagelo se vivió por más de 10 años, llegando a corroer la entrañas de un arte que parece cada día más prostituido por el marketing, y llevando a las masas en mi opinión a ser imbéciles, y serviles de lo material. Lo digo personalmente por la mayoría de pop comercial, reguetón,  Rock y demás géneros con la etiqueta “comercial”, que en mi experiencia deja mucho que desear a la inspirada generación hace muchos años atrás que logro crear himnos resistentes al paso del tiempo.

Sin embargo y para la felicidad de muchos, se ha vuelto al viejo comercio, al intercambio de material, a la compra en físico de títulos antiguos y nuevos, renovando de esta manera la pasión por este bello e influyente arte. Tal vez ya no se encuentren las reconocidas tiendas monopolizadas como” Virgin”, que en un principio quisieron hacerse de las suyas apropiándose del mercado, estableciendo bajo sus propios parámetros que vender y que no, que material fonográfico censurar y cual no, para los criterios de la moral hipócrita que aún subsiste entre nosotros. En esta época, el comercio es más natural, libre de agentes de censura que la contaminen, cuyos propietarios de tiendas, han forjado sus nombres, más a una pasión latente, que a las leyes de posicionamiento de marca, y eso es lo que los mantienen vivos en una selva de cemento inmisericorde con sus habitantes.

La mayoría de estos centros de acopio de emociones y sentimientos, se encuentran ubicados en el centro de la ciudad y se hacen llamar Mort discos, el Templo de la Música, Rolling Disc… etc. Estas tiendas viven de los intercambios ventas e importaciones de títulos, ya que muchos de ellos tienen títulos que solo son conocidos por muy pocos ya que en nuestro país no son fáciles de conseguir. Hay que hacer el sacrificio de pagar un dinero de mas, para hacerse con uno de estos títulos, pero para un melómano de corazón, esto siempre lo valdrá.

La otra modalidad es la del mercado” face to face”, la compra personal a pequeñas tiendas donde aparte de música se vende artículos relacionados a la misma, como camisetas, manillas, gorras y demás. Lo anterior para dar una identidad fortalecida, especialmente en este caso a los aficionados al metal. Para una mayor ampliación, dejo un enlace que había escrito meses atrás acerca del marketing del metal.


Considero como una de las mayores ventajas a la hora de adquirir material físico es sin lugar a dudas el sonido de las canciones. Uno de los obstáculos que no ha podido sobrepasar el intercambio de la música por internet, es el de la fidelización del sonido y de poder escuchar la instrumentalización completa y las liricas de una forma fiel. El traspaso de los archivos por medio del formato MP3, hace que pierda muchas de las connotaciones más importantes como los bajos y la nitidez de la instrumentación. Esa es una de las importantes razones para el regreso del formato análogo. Hoy el proceso de elaboración esta perfeccionado respecto a 20 años aunque resulta más costoso de producir en la actualidad.

Hablando algo de los precios, para nadie es un secreto que producir material tiene costos un poco más elevados que antes, por lo cual, la labor de hacer llegar los sonido por formato físico, se enmarque solo en el mercado de los coleccionistas, por lo cual no es algo tan masivo en estos días. Para ello disqueras como Tango Discos y RPM Records, tienen clara esa tendencia; razón por la cual, tienen sus locales en sitios estratégicos, que se encuentran en la mayoría en el Norte de Bogotá, que es la población que acostumbra en su mayoría a invertir en este material, al igual que en libros y revistas.

Para dar una gran conclusión a este tema, es cierto que el boom de los acetatos, los cassettes y los compactos no ha sido tan grande, pero no ha sido lo suficientemente pequeño para morir. Hay muchos entusiastas que insisten en no dejar morir la felicidad que da al comprar un disco. Nada ni nadie lo podrá comparar. Muchas veces escuchar una canción, es mejor que un orgasmo sexual, porque los ritmos se vuelven un orgasmo que duran una eternidad en la cabeza y retumban cada vez con más fuerza diez o veinte años después que se toca esa vieja canción en un equipo de sonido, un tornamesa o una grabadora. Las nuevas generaciones harán que ese sentimiento se renueve y perdure con el paso del tiempo, que gozaran pinchando el disco a todo volumen en su casa.


1 comentario:

  1. Es evidente que la tecnología ha obligado de alguna forma a que estos medios tengan si o si que migrar a los nuevos estándares para satisfacer el público actual e incluso para no condenarse a una muerte segura: la fotografía como se concibe ahora sufrió esa misma transformación a lo digital y empresas como Kodak se condenaron al fracaso por no pensar en "evolucionar". La industria de la música ha visto esa misma transformación, y si, hay que pensar que todo aquello pasado tuvo y tiene su magia, pero en este boom de poder llegar a todo el público, lo digital también tiene su razón de ser: la ventaja es que la música como dices, todavía tiene sus adeptos al placer de lo analógico y si, yo también creo que es especial. Rico leerte!

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