jueves, 6 de julio de 2017

TENEBRARUM: EL SOL NEGRO DEL METAL ANTIOQUEÑO

Los antioqueños Tenebrarum, quienes han hecho música por más de 10 años, han vuelto a traernos un compilado que sacaron hace 21 años, y que es el momento ideal de tenerlo como coleccionista consabido que defiende el metal nacional.

Sol Negro es la unión de los dos primeros trabajos discográficos de la banda, El Vuelo de las Lamas, y Visiones del Horror, dos joyas del metal gótico Antioqueño, que han pasado ser obras del culto dentro del underground mundial, gracias a la crudeza de su instrumentación que da un aire oscuro a las grabaciones realizadas. En verdad considero que esta pieza debería estar en los anaqueles de los que se dicen llamar metaleros, porque más que apreciar lo internacional, no debemos dejar a un lado los aportes realizados por nuestros exponentes, mencionando lo bien que han dejado la escena colombiana en el exterior.

Para la alineación de este compilado se ha contado con la participación de David Rivera en los violines, Juan S. Ochoa en los teclados, Mario Aponte en la vocalización de estos dos trabajos, Walter Tamayo en los bajos, Dora Velez en la vocalización, y Daniel Builes en la batería. Vale la pena resaltar que este álbum, fue grabado en los estudios Hangar y Sarabanda, agregando que las tres últimas canciones en vivo fueron grabadas en el teatro Carlos Vieco en el año 1993. Estos datos nos dan un acercamiento de las condiciones sonidos y demás utilizados para crear dichas grabaciones que resultaron en discos agresivos y cautivantes, sobre todo en la primera etapa de la gestación de la banda, creería en mi concepto una etapa crucial para lo que nos mostraría más adelante.

Algo de lo que quiero hacer hincapié en esta agrupación, es el dinamismo y la versatilidad que han tenido para transformar su música, sin salirse del lado metal, pero sin tampoco salir de su concepto gótico. Si comparamos este álbum con Voices por ejemplo, podemos apreciar que hay variaciones entre el uno y el otro, pero su esencia se mantiene intacta en los dos discos, lo cual nos hace entender que tan grande son los músicos que conforman en la actualidad Tenebrarum.

Respecto a Sol Negro, quiero mencionar que instrumentos como el violín de David Rivera se estaba asomando al concepto primario de esta generación, el cual suena muy acertado y sería un instrumento obligado en las futuras producciones. Esto lo podemos escuchar con claridad en canciones como el Vuelo de las Almas, tema insignia de este disco y de la banda, el cual logra crear una atmósfera como si literalmente nuestra alma estuviera volando en un bosque sombrío.

Obviamente recomiendo mucho este álbum, en su conjunto es una muy buen trabajo realizado, crudo pero a la vez exquisito, pero si debo hablar de canciones las favoritas serian La Violencia, Sol Negro, Ilusa, El Vuelo de las Almas, Sarcoma y Balneario de la Muerte. El cover de Astaroth Aullido Sepulcral, está muy bien ejecutado, recordándonos los tiempos de la extinta banda.

Por todas estas razones y más, a los que deseen apoyar nuestra escena colombiana, para que las bandas puedan sobrevivir en la misma, y  agrupaciones legendarias no cuelguen los guayos como algunas ya lo han hecho, compremos trabajos y reediciones como Sol Negro. Reediciones como estas, no se encuentran tan fácilmente a la vuelta de la esquina; pero más allá del comprar o intercambiar, hagamos sentir a las bandas que su trabajo vale y que su esfuerzo es realmente reconocido por todos nosotros, vayamos a los conciertos, compremos su merchandising y demás. No dejemos morir la escena del metal colombiano, referente en el underground nacional.