lunes, 17 de abril de 2017

CHILDREN OF BODOM: ADORADORES DEL CAOS

Hace algún tiempo deje de escribir porque me dedique a otras cosas, pero sentía que ya era el momento de traer material al blog, y esta ocasión traigo la banda Children Of Bodom, un viejo conocido para muchos aquellos que estamos inmersos en el mundo del metal.

Ya son 20 años en los cuales han desarrollado una propuesta original, mezclada entre el Power y el Death Metal, y en los cuales el sonido de la banda ha evolucionado hasta convertirse en uno de los referentes del Metal melódico alrededor del mundo. Desde su primer lanzamiento “Something Wild”, ha logrado cautivar al público con un sonido original que es fácilmente masticable y digerible,aunque suene un poco a cliché comercial, pues es la pura realidad, ya que su sonido con el paso del tiempo se ha encaminado a esos caminos, esperándose a abrir a una cantidad de público, y la prueba de ello, es el cover que hicieron de una canción, vocalizada anteriormente por Britney Spears. En lo personal para mí un error, habiendo poder escoger a artistas más completos que existen en la actualidad, si pretendían equiparar musicalmente al metal y al pop. Pero bueno, no somos dioses para juzgar, así que continuemos.

Este disco ya fue lanzado hace mucho tiempo, mas exactamente en el año 2015, pero no nos vamos a detener en la fecha en el cual fue lanzado, sino en las impresiones que nos deja escucharlo más reposadamente sin la presión de ser un lanzamiento en último momento. A decir verdad se nota un sonido elaborado y perfeccionado respecto a sus primeras composiciones, adicional a la voz incomparable de Alexi Laiho que se ha vuelto más áspera con la evolución del tiempo.
Respecto a las guitarras se puede mencionar que estas están más limpias y melódicas gracias a Laiho, quien asumió por completo esta responsabilidad, ya que el señor Roope Latvala ya no continuo más en la misma, después de colaborar en la agrupación desde el año 2003, por lo cual, se nota una diferenciación de la ejecución. En este disco se encuentra la participación del bajista Henkka Blacksmith, las baterías de Jaska Raatikainen y el inconfundible teclado, sello de la banda por muchos años: Janne Wirman.

Para que puedan disfrutar de una mejor manera esta producción, les recomiendo las canciones I Hurt, My Bodom (I Am The Only One), Morrigan y I Worship Chaos. Estos temas, les darán un acercamiento a lo que es el sonido depurado de la banda en la actualidad.

Con respecto a las líricas, podemos mencionar que se abordan los tópicos manejados en la mayoría de sus discos y que no se distancia de lo que nos tienen acostumbrados a escuchar: una combinación de caos, destrucción y muerte, endulzados con el tiempo pre apocalíptico que estamos viendo en la actualidad, reflejando nuestra humanidad cada vez, mancillada por la vanidad y la terquedad.


Recomiendo de sobremanera este disco para aquellos que se cansan un poco de la cotidianidad de los mismas cadencias en el mundo del metal y les guste experimentar con nuevas formas de musicalización de nuestro accidentado mundo, se encontraran con una cantidad de crudas letras, que a la vez son reales, pero originalmente adornadas con una dosis inteligente de música